Consejos miedo hablar publico

¿Miedo a hablar en público? 10 consejos para perder los nervios

¿Pánico a hablar en público? ¿Respeto a los escenarios? Controla los nervios en tus presentaciones con la ayuda de estos consejos.

El 75% de la población mundial afirma tener miedo a hablar en público. De ellos, aproximadamente un 20% sufre tanto pánico que sus experiencias ante exposiciones públicas resultan altamente desagradables[1].

En algún momento de nuestra vida vamos a tener que hablar en público. Si los nervios nos abruman, tendremos que asegurarnos que el día de nuestra exposición el pánico no nos juegue una mala pasada.

Consejos para perder el miedo a hablar en público

Antes de la exposición

Roma no se hizo en un día. Nuestra presentación tampoco. El trabajo ante una exposición empieza días antes de tener que realizarla.

1. Racionaliza tu miedo

Reflexiona un momento. ¿De qué tienes miedo exactamente? Puede ser temor a quedarte en blanco ante el auditorio. A hacer el ridículo. A no gustar a la gente que te ve… Ten claro qué es lo que temes. Una vez delimitado tu temor, puedes focalizarte en él para vencerlo.

2. Conoce tu tema

Prepara concienzudamente la materia que vas a tratar. No pretendas dedicarle 10 minutos la noche de antes, o peor, improvisar el día de la exposición.

Cuanto más te prepares, menos miedo sentirás. Si dominas la materia no te intimidarán las preguntas de tu público, o la posibilidad de perder el hilo a mitad de exposición.

Una herramienta altamente recurrente es el uso de un soporte audiovisual que te sirva de apoyo en tu intervención. De esta forma te sentirás arropado, sabiendo que, en un momento de duda, puedes recurrir a las diapositivas. Además, el público tendrá un punto sobre el que centrar su atención, facilitando que no pierdan el hilo.

3. Ensaya la presentación

No hay más misterio. Ensaya tu presentación en casa. Haz autocrítica, realiza los cambios que estimes oportunos para que la presentación avance de forma efectiva. Para ello:

Expón ante algún amigo o familiar. Pídeles opinión y no te desanimes.

Practica llevando la ropa que vestirás en día de la ponencia. Acostúmbrate a ella. De esta forma ganarás naturalidad y no sentirás que vas disfrazado.

Grábate en vídeo, visualízalo, y se consciente de tus gestos, tus palabras o tu entonación.

4. No memorices la exposición

En el colegio nos enseñan a memorizar la información y vomitarla sobre el papel. Esa es probablemente una de las peores formas comprender algo. Imagina, te has aprendido tu exposición de pe a pa, llega el gran día, empiezas a hablar y… te quedas en blanco. ¿Y ahora qué?

Si aprendemos el texto de memoria, en el momento que olvidemos una palabra, tengamos un lapsus, o nos interrumpan, estamos perdidos. En lugar de ello, estudia y comprende los conceptos clave, y la estructura de tu mensaje. A partir de ahí puedes adaptarte a los imprevistos que puedan surgir, incluido una mala pasada de tu memoria.

El día de la exposición

Los momentos previos a la presentación son los peores. Es cuando vienen todos los nervios, titubeamos, nos bloqueamos. Sin embargo, por norma, cuando empiezas a hablar, los nervios van desapareciendo progresivamente.

Existen algunos trucos para calmar tus nervios en los momentos previos de la charla:

5. Respira

Técnica oratoria respirar

Un clásico entre los clásicos. Coge aire lentamente mediante inspiraciones profundas. Mantenlo en el diafragma, nota como se hincha tu tripa, y suéltalo de forma progresiva.

Respirar lentamente durante un par de minutos reduce tu ritmo cardíaco, al igual que tus nervios.

6. Bebe agua

Este consejo lo aprendí de Elsa Punset. Me pareció muy curioso, y lo mejor de todo, siempre me ha funcionado. Al parecer, cuando bebemos agua nuestro organismo interpreta que no estamos en peligro de muerte, y por tanto, se relaja. Tiene lógica, si un depredador fuese a por ti lo último que harías sería detenerte a echar un trago.

Por tanto, bebiendo un poco de agua antes de empezar a hablar, reducimos nuestro nerviosismo.

De igual manera, no es mala idea tener algo de agua cerca durante la exposición por si necesitamos aclarar la garganta, o las ideas. Nadie te reprochará que te detengas a beber agua, y esto te puede dar unos segundos para organizar tu discurso.

7. Visualiza el resultado

Truco muy utilizado por los deportistas antes de competiciones importantes. Visualiza el día de la exposición, estás tranquilo, te has preparado, y todo sale bien.

Me atrevería a decir que, más importante aun que pensar en el éxito, es no pensar en el fracaso. Si tenemos miedo lo normal es que nos vengan a la mente imágenes recurrentes de nosotros mismos fallando. Si piensas que todo irá mal. Irá mal.

Estos consejos tienen efectos fisiológicos sobre nuestro organismo, es decir, funcionan, cambian nuestro estado. Pero, además, realizarlos se puede convertir en una especie de ritual.  Hacerlos puede predisponernos a lograr nuestros objetivos en el plano psicológico. 2×1, no está mal.

Durante la exposición

La carne está sobre el asador, el pescado vendido, y la suerte echada. El resultado aquí depende de ti, y del tiempo que hayas dedicado a preparar tu intervención.

8. No sobrevalores los nervios que sientes

Puede que sientas nervios, que notes que tu voz tiembla al hablar, que haces pausas extensas entre frase y frase… pero, por norma, es solo sensación tuya. Perder la concentración y tardar un segundo en recuperar el hilo no es malo. Nadie va a prestar atención a un leve titubeo. Sin embargo, en nuestra cabeza esa pausa ha supuesto un tiempo extenso dónde el auditorio entero ha quedado pausado.

Los nervios que sientes no son los que percibe el público. Este solo capta una pequeña parte de lo que pensamos que estamos proyectando.

9. Evita la improvisación

Si estas nervioso es mejor no lanzarse a la piscina. Anda sobre seguro, y cíñete a la estructura que has fijado previamente para tu discurso.

Cuando el miedo sea una preocupación menor, y te sientas cómodo hablando en público, podrás empezar a experimentar.

10. Cuidado con el lenguaje no verbal

Cuando estés hablando probablemente centrarás toda tu atención en lo que dices, sin embargo, es necesario que controles tu lenguaje no verbal. Ocultar tus manos, temblores, cambiar el peso de un pie a otro constantemente…

Consejos hablar publico sin miedo

Existen pequeños trucos para evitar esto:

Lleva un pequeño objeto en la mano. El ejemplo más común es un bolígrafo. De esta forma evitas juguetear con tus manos. Eso sí, ¡evita que sea un boli de click! O es altamente probable que, de forma inconsciente, empieces a clicarlo sin parar mientras hablas. Tu no lo notarás al tener toda tu atención en la exposición, pero tu público no oirá otra cosa que el incesante click, clack…

Ancla tus pies en el suelo. Si debido a los nervios vas a estar dando pequeños pasos, es mejor que intentes mantenerte en un sitio fijo. Más adelante, cuando controles tus movimientos, podrás pasear con libertad sobre el escenario.

Evita llevar papeles con anotaciones. Aunque el temblor de tus manos no se perciba, si sujetas un folio este temblará, haciendo patente tu nerviosismo. Es mejor guiarte mediante algún soporte audiovisual.

Todos sentimos nervios al hablar en público. Da igual las veces que lo haya hecho, yo sigo poniéndome nervioso en los momentos previos a una exposición. Sin embargo, sabiendo controlarnos, llegamos a disfrutar con nuestra presentación.

¿Cuál es tu truco para combatir los nervios? Ayuda a otros lectores a que no se enreden al hablar en público.

Infografía

Infografía miedo hablar público

Referencias

[1]Sociedad Española para el estudio de la Ansiedad y el Estrés (2011), ¿La ansiedad a hablar en público puede llegar a ser una patología? [Fecha de consulta: 11 de mayo de 2018]. Link: http://www.ansiedadyestres.org/la-ansiedad-a-hablar-en-publico-puede-llegar-a-ser-una-patologia

Ideal (2015),  El 75% de la población padece algún miedo al hablar en público.[Fecha de consulta: 8 de mayo de 2018] Link: http://www.ideal.es/sociedad/salud/vida-sana/201501/16/poblacion-padece-algun-miedo-20150116122615-rc.html

 

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8 comentarios en “¿Miedo a hablar en público? 10 consejos para perder los nervios”

    1. Hola Mónica, gracias por tu comentario.
      Como bien dices, es necesario aprender a hablar en público desde peques. Si no se trabaja en el colegio, conforme crecemos se hace más difícil, hasta el punto de ser incapaces de enfrentarnos a un auditorio lleno, o incluso a una clase de compañeros.
      Espero que, con iniciativas como esta, normalizamos algo tan bonito, como es hacer buenas exposiciones en público.

  1. Me ha parecido el mejor post que he leído en días! Muy claro, muy útil y con soporte visual. Me declaro seguidor de tu blog a la voz de ya! Muchísimas gracias por la información.

  2. Hablar en público es uno de los miedos más extendidos del mundo. Tenemos tanto miedo a que nos juzguen que eso consigue generar pánico a exponerse. Me parecen muy interesantes todas tus pautas hay que tenerlas muy presentes e ir a por ello!

    1. Buenas María,
      Totalmente de acuerdo, el temor al que dirán, o a hacer el ridículo, muchas veces nos bloquea. Pero con algo de preparación previa y práctica puedes reducir los nervios y, sobre todo, disfrutar hablando en público.

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